En
medio de la era de las redes sociales, donde la exposición de la vida privada
ha adoptado un rol fundamental para muchos de nosotros, México fue blanco fácil
para la campaña más exitosa que en los últimos tiempos ha tenido Coca Cola.
La campaña "Comparte una Coca Cola con..." rebasó las expectativas que la trasnacional que tenía en nuestro país, luego de que había emprendido con éxito la estrategia que inició en 2011 en Australia y que ya paso por 65 países.
La premisa logró generar identidad con el consumidor, alentarlo a compartir un momento especial con un ser querido, y a la vez, lo impulsó a trasladar la experiencia a las redes sociales, especialmente en Facebook donde los perfiles se inundaron de fotografías con el nombre del usuario y sus amigos.
Pero lo más interesante, es que se incrementó sustancialmente el consumo de productos de esta marca, a grado tal que la empresa prácticamente le dio la vuelta al impacto que había tenido por el incremento de impuestos a bebidas azucaradas, ya que se enfocó en la gama que mayor rentabilidad le deja a Coca Cola: sus presentaciones en lata y en botella de plástico de 600 mililitros o menos.
La pregunta es si después de que los mexicanos fuimos tierra fértil para esta estrategia, especialmente en las redes sociales, donde regalamos promoción al producto, el año entrante los potosinos nos comportaremos tan ingenuos como para regalarles publicidad también a los políticos que inunden con sus propuestas de campaña nuestros perfiles y cuentas.
La campaña "Comparte una Coca Cola con..." rebasó las expectativas que la trasnacional que tenía en nuestro país, luego de que había emprendido con éxito la estrategia que inició en 2011 en Australia y que ya paso por 65 países.
La premisa logró generar identidad con el consumidor, alentarlo a compartir un momento especial con un ser querido, y a la vez, lo impulsó a trasladar la experiencia a las redes sociales, especialmente en Facebook donde los perfiles se inundaron de fotografías con el nombre del usuario y sus amigos.
Pero lo más interesante, es que se incrementó sustancialmente el consumo de productos de esta marca, a grado tal que la empresa prácticamente le dio la vuelta al impacto que había tenido por el incremento de impuestos a bebidas azucaradas, ya que se enfocó en la gama que mayor rentabilidad le deja a Coca Cola: sus presentaciones en lata y en botella de plástico de 600 mililitros o menos.
La pregunta es si después de que los mexicanos fuimos tierra fértil para esta estrategia, especialmente en las redes sociales, donde regalamos promoción al producto, el año entrante los potosinos nos comportaremos tan ingenuos como para regalarles publicidad también a los políticos que inunden con sus propuestas de campaña nuestros perfiles y cuentas.