Pasó El
Buen Fin y la realidad económica de nuestra cartera nos golpea en la cara. Aún
no llegan los festejos decembrinos y nuestras tarjetas de crédito ya se
encuentran al tope o muy cerca de estarlo. ¿Cómo podemos hacer frente a los
festejos navideños y por fin de año sin quebrantar aún más nuestras finanzas
personales?
Lo
primero es realizar un ejercicio honesto para hacer un corte de caja de
nuestras deudas, sumar lo que debemos contra lo que recibimos por ingresos para
verificar cómo hemos estado haciendo frente a los pagos y en cuales es
necesario aportar un poco más para reducirlos. En esta reflexión es imperativo
tener claro que no podemos retrasarnos en los pagos de ninguna manera, porque
en automático estaríamos ahorcando nuestras posibilidades de salir de deudas.
Además, si tenemos tarjetas de crédito, el banco congelará en automático
nuestra línea para evitar que nos sobre endeudemos y nos haremos acreedores a
un mal historial en el Buró de Crédito.
No
obstante, si tenemos más de una tarjeta de crédito también se vale elegir a
cual le asignamos mayor monto para reducir la deuda, depende de la tasa de
interés o el Costo Anual Total (CAT) que mayor problema nos genere, lo
importante es no perder de vista que son compromisos por pagar cuanto antes.
Como decían las abuelas, “no hay que destapar
un hoyo para tapar otro”, es decir, no es saludable hacernos de préstamos
informales para intentar liquidar las deudas, porque la tasa de interés que nos
generen puede ser engañosa y corremos el riesgo de pagar aún más por esta nueva
deuda. Una opción válida es reestructurar nuestro crédito, pero es importante
tomar la decisión antes de presentar atraso en nuestros pagos y acumular
intereses, porque de esta forma, el banco bajará nuestra taza y negociará
plazos con nosotros, pero invariablemente, la reestructura también se reflejará
en nuestro historial crediticio.
Un
aspecto fundamental, es que mientras estemos pagando deudas debemos ser
conscientes de no utilizar nuevamente las tarjetas de crédito o hacernos de un
nuevo plástico, porque estaríamos nuevamente gastando más de lo que podemos
pagar.
Y sobre
todo, ante la algarabía que se avecina por las posadas, intercambios de
regalos, festejos navideños y celebraciones de fin de año, es fundamental
realizar sólo compras inteligentes y no excedernos para quedar bien con el
pretexto de que recibiremos aguinaldo o ahorros. Debemos visualizar cómo
queremos iniciar el mes de enero de 2015: con una cruda moral por las nuevas
deudas o fortalecidos porque logramos reducirlas.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.