viernes, 21 de noviembre de 2014

Tarjetas al tope, y ¿ahora qué?

Pasó El Buen Fin y la realidad económica de nuestra cartera nos golpea en la cara. Aún no llegan los festejos decembrinos y nuestras tarjetas de crédito ya se encuentran al tope o muy cerca de estarlo. ¿Cómo podemos hacer frente a los festejos navideños y por fin de año sin quebrantar aún más nuestras finanzas personales?

Lo primero es realizar un ejercicio honesto para hacer un corte de caja de nuestras deudas, sumar lo que debemos contra lo que recibimos por ingresos para verificar cómo hemos estado haciendo frente a los pagos y en cuales es necesario aportar un poco más para reducirlos. En esta reflexión es imperativo tener claro que no podemos retrasarnos en los pagos de ninguna manera, porque en automático estaríamos ahorcando nuestras posibilidades de salir de deudas. Además, si tenemos tarjetas de crédito, el banco congelará en automático nuestra línea para evitar que nos sobre endeudemos y nos haremos acreedores a un mal historial en el Buró de Crédito.

No obstante, si tenemos más de una tarjeta de crédito también se vale elegir a cual le asignamos mayor monto para reducir la deuda, depende de la tasa de interés o el Costo Anual Total (CAT) que mayor problema nos genere, lo importante es no perder de vista que son compromisos por pagar cuanto antes.

 Como decían las abuelas, “no hay que destapar un hoyo para tapar otro”, es decir, no es saludable hacernos de préstamos informales para intentar liquidar las deudas, porque la tasa de interés que nos generen puede ser engañosa y corremos el riesgo de pagar aún más por esta nueva deuda. Una opción válida es reestructurar nuestro crédito, pero es importante tomar la decisión antes de presentar atraso en nuestros pagos y acumular intereses, porque de esta forma, el banco bajará nuestra taza y negociará plazos con nosotros, pero invariablemente, la reestructura también se reflejará en nuestro historial crediticio.

Un aspecto fundamental, es que mientras estemos pagando deudas debemos ser conscientes de no utilizar nuevamente las tarjetas de crédito o hacernos de un nuevo plástico, porque estaríamos nuevamente gastando más de lo que podemos pagar.


Y sobre todo, ante la algarabía que se avecina por las posadas, intercambios de regalos, festejos navideños y celebraciones de fin de año, es fundamental realizar sólo compras inteligentes y no excedernos para quedar bien con el pretexto de que recibiremos aguinaldo o ahorros. Debemos visualizar cómo queremos iniciar el mes de enero de 2015: con una cruda moral por las nuevas deudas o fortalecidos porque logramos reducirlas.

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