viernes, 7 de noviembre de 2014

El miedo al cambio en las organizaciones

No hay nada más costoso para las empresas que la resistencia al cambio en sus colaboradores. Por una condición humana, los integrantes de una organización manifestamos esa oposición natural a modificar nuestra forma habitual de hacer las cosas, más aún cuando no escogimos ni fuimos partícipes de esa opción.

Ante la noticia de que habrá un cambio en el esquema de trabajo, ya sea a partir de nuevos métodos o mediciones del rendimiento laboral, o por un drástico movimiento de personal hacia otra área, la reacción casi instantánea es rechazarlo, porque en la mayoría de las empresas no se prepara a sus trabajadores en el tema, y los jefes no logran ser asertivos en el mensaje: un cambio que implicará un beneficio económico para ambas partes, mayor productividad o mejores condiciones para desempeñar su puesto.

La gestión del cambio sin duda es el mayor desafío para los líderes de las organizaciones hoy en día, ya que la convicción de la necesidad del cambio debe ser el principal motor que los impulse y los lleve a transmitir las ventajas de dicha modificación a sus gerentes o jefes de área, a fin de que con la misma certeza logren vender la idea a sus subalternos.

Sin embargo, históricamente los mexicanos hemos desarrollado esa resistencia a la necesidad de crecimiento que una empresa u organización debe emprender, simplemente porque no hemos logrado transmitir que el cambio es sinónimo de oportunidad y la mayor oportunidad que brinda el cambio es el aprendizaje.

Muchas son las Pymes que se han quedado en el camino por la resistencia al cambio, porque aunque el dueño del negocio se encuentre convencido de los beneficios que éste pueda generarles, no considera las condiciones particulares de sus colaboradores para conectar la idea y convencerlos. Incluso grandes organizaciones públicas o privadas limitan su capacidad de satisfacción al cliente porque no todos los miembros se encuentran convencidos de la importancia del cambio.

Ante el escenario cada vez más globalizado que nos ha tocado vivir, la gestión del cambio se convierte en una de las habilidades más codiciadas, una característica invaluable en los perfiles que buscan los reclutadores de talento humano, porque saben que del desarrollo de esa competencia, depende en gran medida el éxito de los proyectos de transformación que la empresa realice para renovarse y no morir en la nostalgia del “todo tiempo pasado fue mejor”.

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